Seminario "Menor"

El 16 de febrero del año 1942,  se traslada el seminario de Chihuahua a una finca que había sido donada al ecónomo de entonces, el P. Joaquín Díaz, por parte de la Señora María Müller. Recordemos que primero se ubicó a un costado del templo de la Sagrada Familia, donde fue clausurado el 23 de octubre de 1934. En su reapertura, en febrero de 1941 se instaló en la calle Gómez Farías No. 118. Y al año siguiente en el lugar actual. La casa estaba aislada del ruido de la ciudad, lo que garantizaba un clima ideal para la oración y el estudio.          

Desde su llegada como Obispo de Chihuahua, Don Antonio Guizar y Valencia, en enero de 1921, será la organización del Seminario. Por ello, para lograr una mayor estabilidad en la formación, lo primero que hará será pedir a la Congregación de la Misión (Vicentinos), que eran los encargados de la formación en aquel tiempo, se le concedieran sacerdotes mexicanos. Invirtió parte de si patrimonio económico para solventar los gastos del Seminario. En el curso 1924-1925, él mismo fue rector y redactó un reglamento. Además en este mismo curso fue maestro.

En lo que corresponde a la construcción del edificio del seminario, fue muy importante la institución del día del Seminario el 19 de marzo de 1939. Ese día, en que se celebraba a San José, patrón de la diócesis, quiso confiarlo a su santo patrocinio. Su corazón, era su Seminario; siempre buscaba la manera de hacerse presente entre los seminaristas, aunque eso significara exponerse a mil dificultades. Y sobre todo, siempre invitaba a su pueblo a que amara a su Seminario y trabajara para él.

En Marzo de 1942, don Antonio Guízar invitaba para que “en todas las iglesias y Oratorios Públicos se celebre el 15 de marzo, día del seminario, algún acto especial de culto para pedir a Dios por las vocaciones eclesiásticas, florecimiento de los seminarios y muy especialmente por la santificación del clero. Con este motivo se procurará explicar a los fieles en pláticas alusivas, la necesidad e importancia de los seminarios y el influjo que ejerce el sacerdote en la vida cristiana de los fieles. Se hará también ese día una colecta extraordinaria a favor del Seminario.

El rector en este tiempo era el P. José S. Ramos, quien fue el primer fruto del Seminario de Chihuahua, al ordenarse en el año 1903 o 1904, al concluir su formación en él, en tiempos del Sr. Obispo D. José de Jesús Ortiz, primer obispo de Chihuahua. Ejerció su ministerio pastoral en diversas parroquias, fue nombrado rector  del Seminario de 1930 a 1936. Y después del período de clausura entre 1936 – 1940, ocupa nuevamente el cargo, al iniciarse la nueva etapa del Seminario de Chihuahua, en 1941. Lamentablemente falleció el 7 de junio de 1942.

Los cuartos de la casa fueron habilitados como dormitorios de los alumnos. Incluso el sótano, fue aprovechado para esta finalidad. Había únicamente dos salones, uno para los de primero y el otro para los de segundo. Ambos estaban situados en forma continua entrando por la calle 22 hoy Ernesto Talavera, donde actualmente hay cuartos que colindan con los talleres de Notidiócesis.

Inmediatamente se vio la necesidad de ampliar las instalaciones del Seminario. Así este año se empezó se empezó a construir el edificio llamado comúnmente el arca de Noé. En la parte inferior construyeron cuatro cuartos para los maestros y el resto para baños y sanitarios. También este año, 1942, se construyó el ala del edificio a lo largo de la calle Ernesto Talavera (calle 22), en continuidad con los salones de clases existentes.

Quien continuará con las obras de construcción del Seminario, será el P. Francisco Espino Porras, quien fue nombrado rector, el 1 de noviembre de 1942. Las obras continuaron, gracias al patrocinio del Comité Pro-seminario, que se encargaba de conseguir donativos para dicha obra. El P. Francisco Espino estuvo por poco tiempo al frente del Seminario, el 5 de marzo de 1943, es nombrado Obispo auxiliar de Mons. Guízar Valencia.

En 1944 se inicia la construcción de la capilla, el salón de actos y demás edificios alrededor, siendo rector el Pbro. Dr. Don Solís B. Pero será Mons. Manuel Talamás Camandari a quien le toque concluir dicha obra.