Dicen por ahí que “amor con amor se paga” y ¿no es este acaso el ideal cristiano? ¿no podríamos
resumir así la enseñanza de Jesús?
Desde el continente africano se alza una voz que responde nuestras inquietudes, y es la santa
que hoy festejamos: Bakhita por gracia, Josefina por el bautismo, Santa de Sudán y miembro de la
congregación de las Hermanas Canossianas.
Aunque no se tiene datos precisos de su vida los testimonios y sus escritos son realmente
sorprendentes, pues habiendo abrazado la fe en una edad ya madura, el conocer el evangelio de
Jesucristo implicó para ella un giro total en su vida, una entrega de sí misma por la construcción
del Reino.
Pienso que no fue casualidad que habiendo vivido una vida de esclava en su niñez y
adolescencia, el Señor le fuera mostrando en esas situaciones su voluntad; no es también
casualidad que, habiendo descubierto su misión, volcara su existencia en el servicio a los más
pobres. “Todo es gracia”, todo es parte de un perfecto plan trazado para nosotros y que estamos
llamados, como Bakhita, a descubrir.
En el descubrir la propia misión y en el llevarla a cabo con alegría radica el cumplimiento del
evangelio, este cumplimiento es el que nos lleva a hacer el pago de amor al Amor que nos ha
llamado a ser como Josefina: en una muerte para sí misma y una vida para los demás; a ser como
Jesús: “manso y humilde de corazón”. Así fue la hermana Bakhita, viviendo con alegría aún en la
dificultad, devolviendo favores a quien nunca se los había dado, pagando con amor a Aquel que
la había llamado y como ella misma escribe “nunca la había dejado”.

Ramón Vega

Filosofía II

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