Lc 7,36-8,3

 

Si algo aparece muy marcado a lo largo de los evangelios, es la actitud que tuvo Cristo Jesús con los pecadores. El mismo texto de hoy nos da muestra de cómo al ver un corazón herido y lastimado por el pecado, le ofreceel perdón y la paz.

Dice el evangelio que habíasido invitado Jesús a comer en casa de un fariseo y en ese momento llega una mujer que cargaba con el peso de ser señalada como pecadora pública. Situación que la tenía sometida, aplastada y humillada. Ella seguramente había oído hablar de Jesús de Nazaret, y va en búsqueda de Él. Ella seguramente tiene la esperanza de encontrase con Alguien que la comprenda, la ame y la valore de verdad.

Por las acciones que realiza: “y poniéndose detrás, a los pies de él, comenzó a llorar, y con sus lágrimas le mojaba los pies y con los cabellos de su cabeza se los secaba; besaba sus pies y los ungía con el perfume”.  Se acerca a Jesús con arrepentimiento, con dolor de sus pecados; cuantos recuerdos traería a su mente donde ella se sintió burlada, usada y cosificada y a la vez darse cuenta de cómo no se había valorado ella misma.

Su corazón herido la condujo al ser más perfecto de la humanidad, Cristo Jesús. Se encontró con quien le tendería la mano sin juzgarla, y quien la amaría incondicionalmente, así como levantarla para iniciar una vida nueva.

Cuando la voz de Jesús llego a su corazón, “ tus pecados quedan perdonados”…tú fe te ha salvado. Vete en paz,”  aquella mujer se sintió la más libre y en paz, comenzaba una vida nuevagracias a la misericordia que él Señor Jesús había tenido con ella.

Jesús había visto en ella sincero arrepentimiento, había mostrado a Cristo mucho amor.

No dudemos en acercarnos a Jesús con plena confianza, él nos va a esperar siempre con un corazón inundado de ternura y bondad, confiemos en su misericordia.

 

Comment