snnn.png

En el inicio de su homilía, el día 19 de marzo, S.E Mons. Don Constancio Miranda Weckmann, Arzobispo de Chihuahua, decía «Nos reunimos en la fiesta de San José, patrono de todos los seminarios; de la Iglesia Universal […]; rector y padre del seminario de Nazaret, […] esposo legal de María y padre de Jesús […] a quien le dio clases y marcó la línea de sacerdote».

La misa, presidida por Don Constancio y concelebrada por los once miembros del equipo formador de la casa de los futuros sacerdotes, tuvo lugar en el recién abierto edificio de la sección de Introductorio, pues está bajo el patrocinio de San José.

Se notó el gran esfuerzo y dedicación en el trabajo que hicieron los seminaristas de esta sección en los preparativos de esta solemne fiesta. Desde la transformación del pasillo central como una hermosa capilla, la cual contaba con un atrio ideado y hecho por ellos mismos; la liturgia; la Schola Cantorum, dirigida por la M.A Angelina Moreno y acompañada musicalmente por el Mtro. Isaac Lechuga; además de preparar el lugar donde se ofreció una cena a toda la comunidad del Seminario.

«El Señor nos puede elegir en el momento justo […], es el momento apropiado […]. Adquieran los hábitos, las cualidades de humildad, santidad y obediencias a imagen de San José. El Seminario es el lugar propio para adquirirlas […]».

Al final, en una entrevista decía Monseñor que «San José debe ser un modelo acabado, pues el recubre muchas de las virtudes que un sacerdote en su ministerio […] cómo el cuido y formo a Jesús en el seminario de Nazaret, al lado de María, maestra de amor […] para el sacerdote es un santo obligado de voltear a ver para asemejarse más a los pasos de su Hijo Jesús.

El seminarista debe ser disponible; en misión tiene que llevar la misericordia del Señor y san José nos enseña con su mansedumbre y sencillez entrar en el hogar y corazones de los demás. Ir con mucha disponibilidad y apertura para que el Señor haga, por medio de sus débiles manos, la obra que el Espíritu Santo trabaja en todos.

Felicitarlos por ser el patrono del seminario y darles palabras de ánimo para seguir en este camino tan hermoso para ir escalando, por así decirlo de una manera grafica, peldaños para llegar al sacerdocio ministerial […] dispóngase a que el Seminario lo forme, lo vaya modelando al corazón de Jesús».

« Acojámonos, pues, a San José para que su patrocinio nos haga llegar a Jesucristo, su Hijo (Palabras de cierre de la homilía)».

            Nota por Manuel Guerrero Bueno;

edición y fotografía Helder Hernández Montoya.

Seminaristas de Filosofía II

Comment