En el marco de la celebración de Cristo Rey, con lo que la Iglesia termina el año litúrgico, los estudiantes del curso introductorio del Seminario Arquidiocesano de Chihuahua fueron revestidos con la sotana como signo de su voluntad de entrega al Señor, por parte del Arzobispo de Chihuahua, Mons. Constancio Miranda Weckmann.

El pasado domingo 23 de noviembre en la Catedral Metropolitana, los 27 seminaristas acudieron en compañía de sus familias, amigos, hermanos seminaristas de los cursos de filosofía y teología y del equipo formador encabezado por el P. Luis Martín Barraza Beltrán, Rector del semillero de vocaciones sacerdotales.

En su mensaje, Mons. Miranda Weckmann felicitó a los seminaristas del curso introductorio por aceptar el signo de entrega fiel a Jesucristo, que a su vez es un reconocimiento de Su Soberanía en la vida del mundo entero y les exhortó a trabajar siempre por la construcción del Reino de Dios.

“Que Él como Rey, como dueño nuestro les diga por dónde caminar para que se vaya modelando en su corazón la vida de El Buen Pastor y el día de mañana nuestros pueblos, parroquias y comunidad puedan beber de las fuentes de la salvación por el ministerio al que el día de mañana están llamados a ser revestidos no con una simple vestidura, una sotana, sino con la entrega de su vida al servicio del evangelio en gloria de Cristo Rey”, dijo el Arzobispo de Chihuahua.

En este tenor, reconoció el ministerio de San Pedro de Jesús Maldonado, a quien señaló como ejemplo de entrega de su vida hasta el extremo por la construcción del Reino de Dios e igualmente mencionó su gran amor por la Eucaristía.

Miranda Weckmann además reconoció en Jesús el camino y fin de toda nuestra existencia y a Santa María Virgen como el modelo de oración y obediencia a la voluntad del Padre.

“Jesús con su palabra y con su ejemplo nos enseña también que para vivir verdaderamente como cristiano, es imprescindible conocer su palabra; que son fundamentales la oración, la evangelización, la catequesis y la celebración de los sacramentos especialmente de la eucaristía”.


Al finalizar la eucaristía, el Arzobispo en compañía del equipo formador se tomaron la tradicional foto del recuerdo con los seminaristas que recién fueron revestidos con la sotana.

 

¡Ánimo muchachos y que éste sea el primer signo de su entrega fiel a Cristo Rey!

¡Viva Cristo Rey!

Manuel Escogido Zubiate
Seminarista de Filosofía I


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