“Simón hijo de Juan, ¿Me amas?...Apacienta mis ovejas”(Jn 21,16)

Se me dio la oportunidad de escribir sobre las actividades de pastoral que realizamos la comunidad de teología III; pero la manera más propia de iniciar (en base a mi corta experiencia) es eplicando primero que es “pastoral”, pues no es raro que a amigos (incluso cercanos a la Iglesia) cuando les hablo sobre nuestras actividades de pastoral  realicen primero esa interrogante: ¿Pastoral? ¿Qué es eso? Y sé que no soy al único al que le han hecho la citada interrogante:

Una respuesta fácil (con la que estoy en total desacuerdo) es el hacer la analogía de pastoral del seminario con prácticas profesionales en la universidad. No es desvalorar la actividad de mis amigos universitarios, pero pastoral es algo más profundo; va más allá de practicar actividades a las que me voy a dedicar, o en un sentido peyorativo, cumplir un requisito para graduarme. Siendo así se cae en la tentación de ver la pastoral como jugar a ser padrecito.

Pastoral va más allá, busca en primer lugar desarrollar la vocación apostólica[1], es decir, de discípulo misionero, de servicio; se llega a confundir con el término apostolado y no es exclusivo de quien se está formando para el sacerdocio sino que es un llamado para todo bautizado. Por tanto cuando vas y visitas a los enfermos en un hospital (sobre todo junto con tu grupo de jóvenes o comunidad eclesiástica) o llevas despensa algún necesitado, cuando realizas algún retiro, predicación casa por casa entre muchas otras actividades también estas realiando una actividad pastoral.

En un segundo lugar, enfocados ahora sí en los candidatos al sacramento del orden, la pastoral es la configuración con Cristo Buen Pastor. No es jugar a ser un sacerdote chiquito, pero si ir  aprendiendo los principios y métodos  propios del ministerio de enseñar, santificar y gobernar al pueblo de Dios para ser colaboradores del obispo [2]; es ir adquiriendo experiencia, pero sobre todo ir confiando en la Gracia de Dios que no solo no nos abandona sino que nos va orientando a configurarnos con Él y a abandonarnos a sus manos.

Con estas consideraciones, podemos cambiar la pregunta original (¿Cuál es la pastoral de teología III?) por ¿De qué manera la comunidad de teología III se va configurando con Cristo en vistas al sacerdocio?

Este ciclo escolar en concreto se nos ha destinado el decanato de San Felipe, el cual abarca las parroquias de: San Felipe, Perpetuo Socorro, Santo Niño de Atocha, Santo Niño de Praga, Medalla Milagrosa, Asunción de María, Espíritu Santo y San Ignacio de Loyola. Dividimos el trabajo de este año en dos etapas.

La primera concurrió junto con el primer semestre del presente ciclo escolar, consistió en unificar la manera en que se imparten las pláticas pre bautismales en las parroquias de ese decanato, asistimos a las diferentes pláticas que se imparten, aprovechamos los buenos elementos e identificamos los que se pueden mejorar, posteriormente se organizó un solo esquema y se lo presentamos al sacerdote encargado del decanato: el Pbro. Cesar Araiza, el cual lo presentará a los padres del decanato quienes darán su aprovación final.

La segunda etapa que corre a lo largo del semestre en curso, consiste en dar crecimiento y formación a los diferentes ministerios (y apostolados) de las parroquias del decanato, sean acólitos, lectores, coros, grupos juveniles, cáritas, catequistas y muchos otros.

La pastoral es una actividad que nos apasiona pero que la realizamos de la mano con Dios, para lo cual nos encomendamos a las oraciones de todos ustedes para que la realicemos con sabiduría, prudencia, sencillez y humildad.

Roberto Misael Enríquez Botello
III Teología

[1] Normas Básicas Para la Formación Sacerdotal en México 221[2] Ibid.

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