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Un gigante en el Seminario

En el seminario hubo un gigante que por los pasillos de esta institución se paseó silencioso, muchos años convivió con los jóvenes que seguían el llamado hacia un proyecto más grande que ellos, y el cual les causaba miedo y alegría. Llamado que él acompañaba y guiaba, con un cariño y paciencia. No podía esperarse menos para el corazón de la diócesis, donde los futuros pastores, queriéndose configurar con Jesús Buen Pastor, se han formado desde hace mas de 120 años. No se debía desaprovechar la oportunidad de que los seminaristas pasearan junto a gigantes.

Tuve el honor de pertenecer a la última comunidad a la cual acompañó y la dicha de ser testigo de cómo pese a que el cuerpo no respondía, el corazón seguía llameando con un amor inmenso al servicio a Dios y su presencia en la Eucaristía. Tuvimos en diferentes ocasiones la oportunidad de cuidarlo en el hospital cuando, por su enfermedad y el paso de los años, tenia que ser internado; presenciando como aun en la confusión de los momentos más oscuros para su mente, de sus palabras salían recuerdos de misas de antaño, consejos de amor hacia alguna de las miles de confesiones que hubo escuchado, así como recuerdos de los años más hermosos en su servicio como párroco y pastor en diferentes comunidades.

Con el tiempo su presencia y vitalidad fueron disminuyendo, sin embargo, en el ardor de su corazón la llama no se apagó, y la verdad, considero que no se apagará… porqué en su mirada, aunque ya un poco cansada, se veía una luz provocada por una flama que hombre alguno había encendido. Y ahora está más viva y encendida que nunca.

Muchos en nuestra casa, el Seminario, están consientes del honor de haber compartido momentos junto a un grande, un ejemplo, un amigo de Dios. Y es mucho lo que tenemos que aprender y poner en práctica, para hacer vida las enseñanzas y el amor que presenciamos de su persona y ministerio.

Su nombre es Manuel Eugenio Ríos, un corazón sencillo y lleno de Dios. Con el que junto a muchos otros, seminaristas, personal y feligresía en general, puedo decir que he tenido el honor de compartir la vida, de caminar junto con él y tener la mejor enseñanza y aprendizaje en este camino de servicio y entrega: el testimonio.

Monseñor Ríos, ahora que está en la liturgia celestial, no deje de repetir la oración que siempre elevaba a Dios aquí en la tierra: “Por el seminario”. La necesitamos, y ahora sabemos que usted estará al pendiente del corazón de la Diócesis.

 

R.A. Soto Caballero

Sólo Dios basta.

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Por sus frutos los conocerán.

Puedo decir que con un poco de pena escribo sobre una persona que jamás conocí o tuve la fortuna de tratar y que habrá sin duda muchísimas personas que mejor que yo puedan escribir y reflexionar sobre la vida de un sacerdote que ha regresado a la casa del Padre; sin embargo hoy he quedado impresionado por el testimonio de un hombre, quehoy en el día de su funeral, se veía plasmado en el corazón de cientos de personas que se congregaron para darle el último adiós.

Como Seminario Arquidiocesano de Chihuahua tuvimos la oportunidad de acompañar en este que fue un verdadero evento de Iglesia a la familia, amigos e hijos espirituales del Padre Antonio Ramírez, sacerdote de Cristo en su funeral.

Lágrimas, y sonrisas, caras llenas de paz, sin duda fruto de múltiples recuerdos de un pastor que se dió a su rebaño, se hicieron presentes. Cuántas frases, homilías, bendiciones, regaños y risas, confesiones y eucaristías que marcaron corazones. Cuánto bien no habrá hecho Jesús a través de este hombre que en innumerables frutos que hoy se congregaron en el templo parroquial de Santa Rosalía, Chihuahua, alzaron su corazón como ofrenda a Dios, diciéndole: “éste que hoy se fue, ayudó a que te conociera”

¿Es muy atrevido esto que escribo sin haberlo conocido? Tal vez, sin embargo Alguien, con mayúsculas, una vez dijo que los conoceríamos por sus frutos, que bastaría ver el amor sincero, no de grandes figuras o reconocidos poderosos, sino de los humildes y sencillos de corazón, y que ahí estaría la prueba… porque un árbol bueno da frutos buenos, y el sacerdote que pese a sus limitaciones, inconsistencias, a sus debilidades y seguramente a sus tropiezos no permite que esto empañe su misión, que es ser otro Cristo. Por esto me atrevo a escribir estas líneas y a expresar lo que sin duda muchos otros de mis hermanos seminaristas vivieron hoy en un funeral, que hasta en este evento que para algunos fue triste, no dejó de tener frutos vocacionales.

Frutos vocacionales, porque a quién no se le encenderá el camino de discípulo al ver que lo que en ocasiones parece sólo cansancio y fatigas inútiles tiene frutos de vida eterna, y no en templos o construcciones materiales, en proyectos o planeaciones pastorales, sino en lo concreto de corazones y personas que el día de la muerte elevan una sincera oración por el alma de quien se fue. ¿Cómo no enamorarse y amar el sacerdocio de Cristo, viendo que aún pese a todo sigue habiendo testigos que impulsan a entregar la vida por el pueblo de Dios con generosidad?

Dios premie al padre Antonio Ramirez por todo el bien que Dios le concedió hacer, y premie a todos los sacerdotes que en el silencio del testimonio del amor, siguen construyendo ese Reino, que no está allá lejos en las alturas, sino que se encuentra entre nosotros y que hay hombres que se desgastan, hasta la ultima gota de sus vida por construirlo.

 

R.A. Soto Caballero

sólo Dios basta

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Nuestra Experiencia con Samuel Gómez

Cuando Dios llama a un hombre a la vocación sacerdotal y esté decide responderle entrando a un seminario no puede llegar a imaginar el giro enorme que su vida está a punto de dar. Dios lo irá dotando de grandes bendiciones, una de ellas será su comunidad, que desde el primer día, y hasta el último irán recorriendo la experiencia más hermosa de su vida. Cada miembro será diferente a otro, todos con, carismas, dones y personalidades que desean poner al servicio de los demás. Poco a poco dejarán de verse como sólo compañeros de un mismo año u etapa de formación, empezarán a verse como verdaderos hermanos que comparten una misma Madre que es el gran corazón de la diócesis.

 La hermandad de los seminaristas es sumamente profunda ya que su raíz es Cristo, el que los llamó. Comparten el diario vivir, con sus momentos de extrema alegría, pero también días en que parece todo estar triste. Las cosas simples como: rezar, ponerse de acuerdo para ver una película, organizar la pastoral de fin de semana, tareas en equipo y por supuesto alguna travesura para darle sabor a los días. Todos en un inicio tienen el sueño de llegar a la meta y ordenarse Sacerdotes para siempre, sin embargo con forme pasa el tiempo algunos van dejando el camino, se dan cuenta que realmente Dios los está llamando a otra forma de vida.

Lo que un seminarista nunca llega a pensar es que perderá a uno de sus hermanos por culpa de la violencia. Claro, son conscientes de la realidad del mundo en el que viven, pero vaya, como muchos, piensan que no les va a pasar a ellos o a un ser querido. El 14 de abril del 2014, el pensamiento cambió, el Seminario fue herido de muerte, uno de sus hijos había perdido la vida, Samuel Gustavo Gómez Veleta.  

Samy realizaba su labor pastoral de Semana Santa en una comunidad del municipio de Aldama. Celebró el Domingo de Ramos y, por lo que se sabe, después de haber compartido la mesa con una familia de ese lugar, se dispuso a ir a descansar a la casa donde se estaba alojando, cuando entraron tres hombres a privarlo de su libertad y de su vida.

Hoy se cumplen dos años de esa fecha trágica y aún se mueve el corazón de todos los que estábamos a su alrededor. De pronto fue regresar al lugar donde lo habíamos dejado, pero sin él, en un abrir y cerrar de ojos dejamos de tener sus bromas, risas, enojos, juegos y todo lo que a diario nos compartía. Tengo que aceptarlo Samy tenía un carácter fuerte pero sin embargo su corazón era sumamente generoso, no había algo que se le pidiera que no estuviera dispuesto a hacer, siempre buscando a quien ayudar, luchando por lo que él creía que era justo. Su amor por su familia siempre fue algo ejemplar, no perdía ninguna oportunidad para compartir tiempo con ellos y en las reuniones familiares, que solemos hacer en el seminario, jamás hicieron falta; cuando compartíamos anécdotas, él nos contaba de las grandes aventuras que vivió con sus primos, hermana, con su abuela y sus padres, siempre expresando el gran amor que tenía por ellos.

En nuestros corazones sigue existiendo un hueco muy grande, que jamás nadie lo podrá llenar, pero hoy puedo decir que Samuel no se ha ido del todo, sigue estando con nosotros cada vez que lo recordamos en los momentos que pasamos junto a él; cuando mencionamos lo que le gustaba y disgustaba; cuando vemos su fotografía en los dormitorios del tercer grupo de filosofía, comunidad a la que pertenece; con algún video gracioso de YouTube y sobre todo con su devoción a la Santísima Virgen María. Lo extrañamos y nos sigue doliendo su partida pero confiamos que nos volveremos a encontrar, sabemos que ya está gozando de la Gloria Celestial que nuestro Señor nos ha prometido.

Samy Gracias por demostrarnos, como muchos santos mártires, que la vida se da sirviendo al Señor.

“Pues para mí, la vida es Cristo y la muerte una ganancia.” Filipenses 1, 21.

Fernando Portillo

Filosofía III

 

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Llamó a doce para que estuvieran con Él

Quisiera expresar la experiencia tan preciosa que se acaba de vivir, con ocasión de las ordenaciones sacerdotales y diaconales en la diócesis de Chihuahua,  pero la realidad me muestra que ni con la lengua más experta, ni el lenguaje más completo, ni con los versos más elocuentes se describirla belleza que se vive cuando un hombre es alcanzado por la gracia de Dios.

Hoy Dios los miró con amor (Mc 10,21) y los eligió, los tomó no sólo para ser simples colaboradores, o dispensadores de gracias divinas, sino para que encarnaran en su vida a Cristo, siendo otros Cristos en medio de la sociedad.

Hoy no sólo se hizo un compromiso público de llevar una vida adecuada al ministerio sacerdotal, ni tampoco de cumplir unas promesas de obediencia, pobreza y castidad;  lo que hoy se realizó fue algo mucho mayor que unos compromisos morales y eclesiales, hoy Dios tomó a doce jóvenes para que estuvieran con Él y ellos decidieron definitivamente que Dios sería la respuesta para toda su vida y para siempre.

La vocación es una historia que se escribe por la mano de Dios en la vida del hombre, es una historia de amor entre Dios que ama tanto y el hombre que quiere responder a ese amor con su vida, en donde para poder hacerlo es necesario decir sí todos los días al proyecto de Dios, no puede pasar un momento sin dar respuesta.

El Seminario es el lugar donde se vive la historia de amor, en donde el corazón del joven llora y se ríe, sufre y se alegra, grita y escucha, ama y es amado. Ahí es donde el hombre descubre qué tan pequeño es, y qué tan grande es la vocación a la cual ha sido llamado.

¡El Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres! (Sal 125) no se ha medido en regalar un don precioso para la Iglesia de Chihuahua: el sacerdocio. Sin duda hoy estamos cosechando bendiciones para esta tierra seca, hoy cantamos con felicidad porque Dios nos ha mirado con amor.

Oscar Loya Terrazas, Teología I

Mane nobiscum Domine

 

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¡Y haré de ti una bendición!

Ordenación diaconal de Luis Ramón Mendoza López.

Sólo el corazón del joven que lo están ordenando sabe lo que le ha costado estar en ese momento frente al altar. Es Jesús mismo el que hoy exclama: ¡Tú eres de quienes han perseverado conmigo en mis pruebas! (Cfr. Lc 22,28)

El sacerdote no se hace en la ordenación sino en la vida diaria (en la formación), configurarse con Cristo concierne a la persona entera, ser sacerdote significa integrar tu vida y entregarla por el Reino, sin límites y sin reservas.

Son ocho años en el seminario en el que el corazón del joven,  queuna vez le dijo que sí al llamado recibido por Dios y que se atrevió  a vivir al aventura del seminario, se configura con el corazón de Jesús, esto quiere decir que es el tiempo en donde el hombre dispone su persona a Dios paraque Éste trabaje y moldeé todo su ser, y así lo convierta en una bendición.

Sabiendo que el sacerdocio por completo es don y gracia de Dios, no conciboun sacerdote que no le haya costado su vocación, que no haya corrido al sagrario a reclamarle a Dios respuestas, que no se haya postrado llorando al reconocer su poquedad frente al gran proyecto al que Dios le llama, que frente a las tentaciones, con el corazón en la mano, no le haya pedido al Señor la fuerza y el coraje para salir adelante, y que en la prueba, cuandose encuentra más débil, no haya sido auxiliado por la mano de Dios en donde Él mismo le dice: “Aquí estoy, no te dejaré no te abandonaré” (Jos 1,5).

Tampoco concibo un sacerdote triste, porque la vocación es vida, llena el corazón de quien la vive y arrebata su ser haciéndolo arder (como los discípulos de Emaús), de esta manera el seminario es la experiencia del hombre feliz, donde se descubre queseguir al Señor llena tanto quesimplemente no puedes dejar de decir: gracias Señor.

¡Y haré de ti una bendición! (Cfr. Gn 12,2)

Es la promesa más preciosa que Dios puede darle a un jovenque ha decidido entregarle toda su vida. Ser bendición para su familia, sus amigos, para quien lo rodea, ser bendición para un pueblo que sufre, para una sociedad sin Dios. En fin, ser bendición para dar testimonio de que Dios sigue trabajando en todas las vidas hoy.

El seminarista que eres hoy, serás el sacerdote de mañana.

Gracias Luis Ramón Mendoza López.

Mane nobiscum Domine

Oscar Loya Terrazas

Teología I

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Empezando con el diálogo.

“¡El corazón vuelve a palpitar!”… Es una de las maneras en que se puede expresar el re-ingreso de los seminaristas a las instalaciones del Seminario. Si bien es cierto, las vacaciones son un momento oportuno para recuperar, mediante el descanso, las fuerzas debido al desgaste que en el año se genera; sin embargo, de ninguna manera “rompen” con el estilo de vida que se pretende asumir. La vocación permanece, mas necesita de tiempos bien distribuidos, y a su vez, bien aprovechados. Con esto, se presentan expectativas nuevas, tanto personales como grupales, las cuales deben estar en sintonía para así crear un ambiente sano e íntegro.

En el contexto que se suscita por el inicio de un nuevo ciclo, se llevan a cabo ciertas actividades propias del mismo. Dentro de ellas, me gustaría resaltar la que se llevó a cabo la semana pasada antes de irnos a ejercidos espirituales

A manera breve, dicha actividad, consiste en expresar las sensaciones ocasionadas por darse la oportunidad de experimentar la vivencia de Seminario, la cual para algunos es totalmente nueva, y para otros viene a ser una continuidad del camino ya recorrido. Así también, ante nuevos horizontes resultan con ellos nuevos objetivos, o bien, ya existía alguno y se hace una evaluación para concientizar el progreso que se ha obtenido en vistas a él. Aunque la cantidad de personas es considerable, lo expresado contiene gran similitud: signo de unidad. Que a final de cuentas, es uno de los objetivos en el que se hace énfasis, generar unidad- comunión- orden.    

Así, el llamado “corazón de la diócesis”, ante las exigencias de la actualidad, se empeña en hacer de los jóvenes que en él habitan, hombres comprometidos al servicio generoso, el cual no busca fines particulares, sino aquel contribuye a la propagación del Reino de Dios.

Alan Barrio

Teología I

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CRONICA DEL RETIRO “FIN DE CURSOS” EN PATAYO

 

En punto de las tres de la tarde del viernes 12 de Junio, se cumplía el plazo para el comienzo  del esperado viaje por fin de cursos que haría el Seminario Arquidiocesano de Chihuahua.

Minutos antes, entre saludos llenos de  alegría por el fin de cursos y expectación por el viaje,  comenzaron a darse cita la gran mayoría de  los seminaristas de cada uno de los niveles de formación, desde filosofía hasta Teología, en el campus  Sagrado Corazón de Jesús, excepto los hermanos menores del curso introductorio, pues partirían de su correspondiente casa de formación;  el campus San José.

Estando el vasto equipaje dentro de los camiones, todos los Seminaristas y los contentos Sacerdotes a bordo, comenzaron el viaje a la hacienda Patayo, ubicada en el municipio de Bachiniva. Tres horas más tarde, al llegar, con un rostro que reflejaba cansancio por el viaje, se dio el momento de instalarse, para después hacer el  acostumbrado rezo de la Liturgia de las horas, presidido por el Padre Justino Ramírez, Vicerrector de Filosofía. Al terminar,  el Rector del Seminario; Presbítero Luis Martín Barraza Beltrán, aprovechó la reunión dando indicaciones necesarias para la estancia en la Hacienda, incluyendo horarios y asuntos de importancia.       

 Una vez fuera de la Capilla de la hacienda, se dispersó la siguiente noticia; “la cena está lista” por lo que seminaristas y Padres, Ni tardos ni perezosos, acudieron a saborear el alimento tan esperado, al terminar, se prosiguió con el rezo nocturno de la Liturgia, para dar paso a un merecido descanso, culminando con esto el primer día en Patayo.

         El siguiente día, Sábado 13, las actividades no pudieron iniciar mejor que con la Sagrada Eucaristía, presidida por el sacerdote vicerrector de Teología Pbro. Ildefonso Acosta Corrales.  Entre rostros de alegría llegó el momento del desayuno y el aseo conveniente para iniciar el Retiro de fin de cursos, que tenía como propósito hacer una evaluación general del desempeño y crecimiento durante el año de formación y traer a la luz los puntos personales a tratar el próximo periodo, dicho retiro se extendió desde las 10:00am hasta las 6:00pm, para concluir con las oraciones y alimentos correspondientes dando paso al descanso necesario durante la noche.

Al amanecer del Domingo 14, todos los seminaristas asistieron a la Eucaristía Dominical presidida, como tradicionalmente se hace, por el Padre Rector del Seminario.

Luego del desayuno, por segunda ocasión consecutiva, no podía faltar una ardua Caminata-paseo por la sierra circundante a la hacienda, guiada también por el Padre Martín, Rector del Seminario, concluyendo minutos antes de las 2:00pm, retornando exhaustos y sudorosos quienes se aventuraron a seguirle el paso al Padre que encabezaba la caminata.

                  Este cansancio fue el pretexto adecuado para dar entrada a una inigualable comida, llena de convivencia y fraternidad en el patio central de la hacienda, seguido de una tarde llena de deporte y recreación, fue hasta las 7:00pm cuando ese ambiente fue interrumpido, para crear uno más espiritual y dedicar tiempo a “Vísperas”, rezo vespertino diario de la liturgia de las horas.

Después de la provechosa cena, se celebró el ya  tradicional festival que se realiza la última noche en Patayo, que consta de actos improvisados; canto, actuación, chistes, etc.  Por parte de cada uno de los grupos del seminario, logrando arrancar muchas risotadas a todos los presentes.

Terminado el repertorio del festival, se prosiguió a hacer la oración correspondiente y “aquí no ha pasado nada, a dormir se ha dicho” dijo el Padre Rector, después de poner todo en orden nuevamente, los seminaristas pasaron a descansar.

El Padre Vicerrector del Curso Introductorio;  Rogelio Márquez Nevares, fue quien celebró la última Misa del retiro de fin de cursos Patayo 2015, para después del desayuno y por fin aseado todo, emprender el viaje de regreso.

Fue aproximadamente a la 1:00pm cuando todos, encontrándose en el campus Sagrado Corazón de Jesús, luego de la correspondiente bendición, disfrutaron de los alimentos en fraterna convivencia con la totalidad de los hermanos Seminaristas, para después retirarse a sus actividades comunes… y es así como todo vuelve a la normalidad en el Seminario Arquidiocesano de Chihuahua.

 

Francisco Salazar

Filosofía II

 

 

 

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¡Y serás pescador para toda la vida!

Ahí estamos en el altar, frente al Señor por quien hemos apostado toda nuestra vida, frente al amado, frente a Cristo que nos ha llamado. Es un momento culminante, por fin llega la hora de hacer el compromiso para siempre.

¡Presente!,  es la respuesta del que es llamado al escuchar su nombre resonar en los imponentes muros de la catedral metropolitana, es la respuesta del joven Samuel al ser llamado por Dios, es él: ¡aquí estoy!  De aquel  joven, que  con temor y deseos de entregarle toda su vida al Señor, hace unos años le respondió al entrar al seminario.

Estamos todos ahí reunidos,  familia, sacerdotes, el obispo, amigos; nadie puede faltar, todos quieren presenciar, cómo es un Sí definitivo. ¿Cómo se puede amar tanto que hasta se decide consagrar toda su vida para ello?.

De repente se pide iniciar una profunda oración, arrodillados todos, invocando la bendición de nuestro Señor y el auxilio de los santos. Ahí están ellos dos, que hoy no les toca estar de rodillas, sino postrados, es su turno. Se cumplió la hora que soñaban desde años atrás, llegó el momento que esperaban con gran anhelo.

Se cumple la promesa: ¡Y serás pescador para toda la vida!

El seminario, llora y se ríe, teme y admira. Sabe que el Señor sigue llamando, y sigue haciendo de hombres: pescadores.

Esta vez estamos con sotana negra, hincados y haciendo oración, después, mañana quizás, estemos con alba blanca, postrados pidiendo la unción. La alegría no puede faltar, porque Dios ha mirado nuestra humanidad, y en sacerdotes santos nos quiere transformar.

Ordenación sacerdotal: Francisco Javier Domínguez Meraz y Carlos Daniel Reyes Pérez, 16 febrero de 2015.

Mane nobiscum Domine.

Oscar Loya Terrazas

Filosofía III

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PASTORAL TEOLOGÍA III

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PASTORAL TEOLOGÍA III

“Simón hijo de Juan, ¿Me amas?...Apacienta mis ovejas”(Jn 21,16)

Se me dio la oportunidad de escribir sobre las actividades de pastoral que realizamos la comunidad de teología III; pero la manera más propia de iniciar (en base a mi corta experiencia) es eplicando primero que es “pastoral”, pues no es raro que a amigos (incluso cercanos a la Iglesia) cuando les hablo sobre nuestras actividades de pastoral  realicen primero esa interrogante: ¿Pastoral? ¿Qué es eso? Y sé que no soy al único al que le han hecho la citada interrogante:

Una respuesta fácil (con la que estoy en total desacuerdo) es el hacer la analogía de pastoral del seminario con prácticas profesionales en la universidad. No es desvalorar la actividad de mis amigos universitarios, pero pastoral es algo más profundo; va más allá de practicar actividades a las que me voy a dedicar, o en un sentido peyorativo, cumplir un requisito para graduarme. Siendo así se cae en la tentación de ver la pastoral como jugar a ser padrecito.

Pastoral va más allá, busca en primer lugar desarrollar la vocación apostólica[1], es decir, de discípulo misionero, de servicio; se llega a confundir con el término apostolado y no es exclusivo de quien se está formando para el sacerdocio sino que es un llamado para todo bautizado. Por tanto cuando vas y visitas a los enfermos en un hospital (sobre todo junto con tu grupo de jóvenes o comunidad eclesiástica) o llevas despensa algún necesitado, cuando realizas algún retiro, predicación casa por casa entre muchas otras actividades también estas realiando una actividad pastoral.

En un segundo lugar, enfocados ahora sí en los candidatos al sacramento del orden, la pastoral es la configuración con Cristo Buen Pastor. No es jugar a ser un sacerdote chiquito, pero si ir  aprendiendo los principios y métodos  propios del ministerio de enseñar, santificar y gobernar al pueblo de Dios para ser colaboradores del obispo [2]; es ir adquiriendo experiencia, pero sobre todo ir confiando en la Gracia de Dios que no solo no nos abandona sino que nos va orientando a configurarnos con Él y a abandonarnos a sus manos.

Con estas consideraciones, podemos cambiar la pregunta original (¿Cuál es la pastoral de teología III?) por ¿De qué manera la comunidad de teología III se va configurando con Cristo en vistas al sacerdocio?

Este ciclo escolar en concreto se nos ha destinado el decanato de San Felipe, el cual abarca las parroquias de: San Felipe, Perpetuo Socorro, Santo Niño de Atocha, Santo Niño de Praga, Medalla Milagrosa, Asunción de María, Espíritu Santo y San Ignacio de Loyola. Dividimos el trabajo de este año en dos etapas.

La primera concurrió junto con el primer semestre del presente ciclo escolar, consistió en unificar la manera en que se imparten las pláticas pre bautismales en las parroquias de ese decanato, asistimos a las diferentes pláticas que se imparten, aprovechamos los buenos elementos e identificamos los que se pueden mejorar, posteriormente se organizó un solo esquema y se lo presentamos al sacerdote encargado del decanato: el Pbro. Cesar Araiza, el cual lo presentará a los padres del decanato quienes darán su aprovación final.

La segunda etapa que corre a lo largo del semestre en curso, consiste en dar crecimiento y formación a los diferentes ministerios (y apostolados) de las parroquias del decanato, sean acólitos, lectores, coros, grupos juveniles, cáritas, catequistas y muchos otros.

La pastoral es una actividad que nos apasiona pero que la realizamos de la mano con Dios, para lo cual nos encomendamos a las oraciones de todos ustedes para que la realicemos con sabiduría, prudencia, sencillez y humildad.

Roberto Misael Enríquez Botello
III Teología

[1] Normas Básicas Para la Formación Sacerdotal en México 221[2] Ibid.

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Carta a un hermano de Introductorio

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Carta a un hermano de Introductorio

Bienvenido hermano, a la región del miedo; al lugar donde los abismos se abren, donde conviven la oscuridad y el fango, los desprecios y los gritos; bienvenido al lugar del cual no se vuelve jamás. Cuando cruces esta puerta: negra, ceñida de azul con un sobre ropaje blanco y una sonrisa blanca sobre su cabeza sabrás que nada es igual (la sotana). Los señalamientos con el dedo serán diferentes de continuo más severos y exigentes. Tomado por ignorante por los sabios, despreciado por los que mienten. Aquí donde las crisis no terminan y las cuestiones de los vanidosos, así como de los morbosos, no cesan. Bienvenido al abandono y a la senectud avanzada porque tendrás que ser un hombre más sabio a los jóvenes comunes de tu edad, bienvenido a donde la muerte de ti mismo te susurra misterios y dones...

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Las vacaciones de un Seminaristas

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Las vacaciones de un Seminaristas

¿En qué mundo estamos?, expresó Marco Tulio Ciceron. La demencia de una mujer gritando, más de setenta jóvenes en camino a la guerra en Irak. De los cuales dicen que volverán la mitad si tienen suerte ,sus madres esposas e hijos despidiéndolos tal vez con el ultimo te amo escurriendo en sus labios: un hombre hablándome solo quejas  en un idioma que no entiendo, más de cien personas esperando durante tres días  sus destinos, indigetes buscado asilo en una central de autobuses , solo un amigo guatemalteco  que puede entenderme, una mujer embarazada dispuesta a recorre un viaje que atraviesa casi todo el país; otra mujer con sus dos pequeños, hambrientos comiendo una sopa a bocanadas,  más de cuatro razas conviviendo  a la vez. Asiáticos, afros, anglos, hispanos; un par de policías que entra creyendo arreglar el mundo con sus presencias...

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Primera ordenación sacerdotal como seminarista

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Primera ordenación sacerdotal como seminarista

Una solemne procesión, con dos jóvenes al fondo: Jóvenes, unos cuantos años arriba de los míos, jóvenes semejantes a mí, sonrisas nerviosas, lágrimas emotivas; mortales pero a la vez con un toque de eternidad. Sus manos serán diferentes cuando el óleo escura sobre sus palmas, su ser completo quedara consagrado...

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No te bajes del Camión

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No te bajes del Camión

Después de un semestre lleno de trabajo en las dimensiones académica, humana, pastoral y espiritual, era necesario y bien merecido tomar  unas vacaciones.

La familia forma un lugar muy importante en mi desarrollo como hombre de bien, ¡tanto que en estas vacaciones mi principal objetivo era convivir con ellos! Las reuniones familiares, el reencuentro de las amistades y todas mis actividades se tornaban llenas de alegría, recordando con risas y lagrimas los momentos más significativos del año.

Bien dicen que la vocación no sale de vacaciones, pues al estar en casa me di cuenta de que todo el trabajo realizado me había fortalecido mucho como persona, y a la vez me había hecho sentir tan limitado que inevitablemente resonó fuertemente en mi corazón una voz que reclamaba: “necesito continuar trabajando en mi vida”.

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