Este domingo 18 de enero hemos iniciado la Semana de Oración Ecuménica 2015 que lleva como tema central “Dame de beber” (Jn 4,7), y el Seminario Arquidiocesano de Chihuahua, se encuentra muy emocionado y motivado a orar ante este hecho, que si bien es cierto, se realiza una vez al año, debería ser uno de nuestros principales motores para  mover a todos los cristianos a lo largo de nuestra vida: la unidad basada en El Amor.

                  Sin lugar a dudas, es un tema que abarca a todos los cristianos, pero ¿Cuál será la postura del Cristiano Católico específicamente?

Podemos ver como un sacerdote y gran filósofo de nuestros tiempos, como lo es Ramón Lucas Lucas, en su gran obra Absoluto Relativo a la letra nos dice:

“Uno de los datos fundamentales de la fe católica es que el mensaje salvífico se dirige a todos los hombres. Si se dirige a todos, significa que en ellos existe la capacidad de recibirlo, que es el fundamento de la universalidad…Si los hombres no fueran todos iguales, si no poseyeran una naturaleza o esencia, es decir, una estructura común, que se concreta en la singularidad y particularidad de cada uno de ellos, no todos estaríamos llamados a la salvación”

                  Que descripción tan acertada del autor, en donde resalta que el mensaje de salvación revelado por el Maestro, debe ser dirigido a todos los hombres, ya que en nuestra naturaleza, que fue compartida por nuestro Dios en el Sagrado Misterio de la Encarnación, llevamos esa capacidad; que incluso se convierte en necesidad de recibirlo. De esta manera, al decir que dicha capacidad se encuentra arraigada en la estructura del ser humano, entonces deberá ser una cualidad que involucre todo nuestro ser: nuestra mente, nuestro corazón, nuestras ideas, en una palabra todo nuestro vivir deberá estar orientado a recibir y compartir este mensaje de salvación.

                  Que impactante y que dicha tan grande, el haber recibido esta capacidad por gracia de Dios en nuestra propia naturaleza; que gran responsabilidad se encuentra ante todos nosotros los cristianos.

La palabra “Católico” significa precisamente “Universal”, de tal modo que en nuestro propio nombre, llevamos nuestro hacer. Por lo tanto, no queda ni la más mínima duda de cuál es nuestra postura ante tal evento: apoyar con una devoción que involucre todo nuestro ser la oración por la Unidad de todos los cristianos… Y es que ¿acaso no basta la enseñanza de Nuestro Maestro?  Sabemos que los judíos  tenían prohibido acercarse a los samaritanos, y siendo Jesús uno de ellos, va más allá de las fronteras entre pueblos, impuestas por el hombre y se acerca a la mujer samaritana, y no solo eso, sino que siendo Hijo de Dios, le pide que sacie su sed, siendo ella al final, la que termina saciando su propia sed, al escuchar la palabra y este mensaje de Salvación.

                  ¿No es verdad que en la actualidad seguimos sedientos de paz? ¿No verdad que estamos agobiados por la violencia y la falta de amor entre las naciones? ¿No es alarmante ver tantas muestras de división entre los hombres?

                  Esta semana, es una gran oportunidad para llevar y compartir a toda la humanidad la gran Noticia que hemos recibido y de la cual somos testigos: un Dios, que ha venido a darle un sentido a nuestras vidas, un Dios que se hizo Hombre para venir a salvarnos. Vayamos pues, como el Maestro, a compartir este mensaje, oremos por la Unidad de los Cristianos, rompamos las barreras impuestas entre los hombres, vivamos como hijos de Dios perdonando, luchando por el bien común, amando como el Maestro nos lo enseno…

Padre Nuestro, Padre de todos los cristianos, Padre de todos los hombres… ¡Venga a nosotros tu reino…!

 

Alfredo Gómez

Filosofia III

 

                  

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